¿Por qué no respirar por la boca? - Noviembre 2º



Por Cecilia A. Ciciliani / Lic. en Fonoaudiología

Respiración normal es aquella realizada por la nariz: allí el aire es filtrado de sus impurezas, humedecido y adecuado en temperatura, para que al ingresar a los pulmones se encuentre en óptimas condiciones.
La respiración bucal es una alteración de la función respiratoria en la cual el aire entra directamente por la cavidad bucal. Esta modificación puede ser producida por causas orgánicas o funcionales. Las primeras pueden ser resultado de factores obstructivos del paso del aire por la cavidad nasal (alergias, desviaciones del tabique nasal, cornetes inflamados, crecimiento de las vegetaciones adenoideas o de las amígdalas, infecciones periódicas, etc.) Las causas funcionales son debidas a un mal hábito.
Las dificultades que se pueden presentar en las vías aéreas superiores obligan al cuerpo a respirar por la boca. Cuando ésta adaptación se vuelve crónica, trae como consecuencia una serie de cambios faciales, craneales, dentales, posturales y fisiológicos.
Consecuencias
- Se alteran el volumen, la cantidad y la calidad del aire que ingresa. Este entra a los pulmones en menor cantidad, seco, frío e impuro, repercutiendo en la salud general de la persona. Por lo cual suele generar antecedentes de resfríos, anginas y otitis a repetición.
- Al no tener actividad, los músculos de las orificios nasales se van atrofiando y se altera el estado muscular de los labios, los cuales al estar permanentemente abiertos, pierden su fuerza y se ven secos y agrietados. Generalmente se observa el labio superior corto y el inferior evertido.
- La lengua se ubica en una posición baja para permitir la entrada del aire, deja así de ejercer presión contra el paladar y no genera el estímulo necesario para su desarrollo, por lo cual el paladar se deforma y se profundiza, produciéndose trastornos en la implantación y oclusión dentaria.
- El aire deja de penetrar en ciertas cavidades que contribuyen al crecimiento del esqueleto facial, el respirador bucal adopta entonces un aspecto característico de cara larga.
- También puede haber trastornos digestivos y perturbaciones de la nutrición, puesto que al respirar por la boca el paciente tritura deficientemente sus alimentos y traga antes de tiempo.
- La respiración, succión, masticación y deglución son funciones que preparan la coordinación, la fuerza y la agilidad necesarias para la adecuada articulación del lenguaje y se sirven de la misma neuromusculatura. Cuando se altera algunas de estas funciones, posiblemente se vea alterada la articulación de fonemas.
- La mala posición lingual y mandibular aumenta las posibilidades de desarrollar un patrón deglutorio anormal y, consecuentemente, de producir alteraciones en la articulación del habla.
- Respiración superficial que pone en juego músculos que no deberían tener participación. Tal esfuerzo produce mucho cansancio a la hora de la actividad física.
- Bajo rendimiento en las tareas intelectuales, pues la mala técnica respiratoria impide una buena oxigenación de la sangre a nivel de circulación cerebral.
- El desequilibrio que genera la respiración bucal en la neuromusculatura puede causar trastornos posturales generales (hombros caídos, pie plano, curvaturas anormales de la columna, etc.)
Cuando se detecta alguno de los síntomas y signos de respiración bucal descriptos, es indispensable consultar a un especialista. Cuanto más temprana sea su detección y corregida la causa por el médico otorrinolaringólogo, la reeducación fonoaudiológica se verá facilitada.
Cuanto más tiempo de evolución lleve, mayores serán sus problemas, en algunos casos desafortunadamente irreversibles.

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